Mar
30
2017

Circuitos impresos

Un circuito impreso es una placa de un material aislante (que bien puede ser vidrio, baquelita, plástico, entre otras muchas otras posibilidades), que contiene una serie de caminos o pistas de cobra. Estas tienen el objetivo de conectar los elementos que dan forma al circuito.

El concepto general en el que se basan los circuitos impresos es en diseñarlos previamente en un esquema electrónico; de esta manera, se podrá determinar si funciona para no perder el tiempo. Esto ayuda también a minimizar costes a la hora de emprender cualquier proyecto.

¿Cómo se realizan los circuitos impresos?

Diseño

Lo primero que se realiza, como ya hemos comentado, es el diseño.

Para ello se utiliza un tipo de papel que sea milimetrado (o pulgametrado, según preferencias) y en el que se plasma todos los componentes del circuito, además de otros criterios importantes como la forma en la que se van a distribuir, la distancia que existe entre ellos y entre sus patillas, como estas últimas van a estar situadas.

Lo que se suele hacer, para facilitar ese proceso, es crear un dibujo sobre el diseño en una papel y luego pasarlo a la placa. Este primer boceto será perfeccionado hasta que por fin estemos listos para pasarlo. Cuando queramos hacerlo, utilizamos papel vegetal y un rotulador permanente. En este punto es importante tener cuidado de que todas las conexiones hayan sido plasmadas correctamente; de lo contrario, todo el proceso no tendrá ningún sentido.

Durante el diseño de este circuito ya no se utiliza tanto el pulso, si no que ahora se suele llevar a cabo usando diferentes programas informáticos, usando herramientas que han sido específicamente diseñadas para ello (por ello, te informarán de si se pueden colocar los componentes de esa manera, si se puede producir algún tipo de problema entre ellos, y cualquier otro tipo de consideración que tengamos que saber). Aunque tengamos muchos conocimientos sobre electrónica y sobre circuitos impresos de alta frecuencia , deberíamos de utilizar este tipo de software.

Algunos de los programas informáticos que se pueden usar para crear el pcb puede ser el ExpressPCB, WinQcad o Ultiboard, aunque bien podemos apañarnos con el Autocad o con el Paint que, es cierto que no están diseñados para esto, pero que pueden cumplir con ese cometido.

En este punto tenemos que saber que, o bien el diseño lo podemos hacer nosotros (que es la opción más recomendable porque no todos los componentes electrónicos tienen que ser iguales), o bien descargarlos de algunos lugares en concreto.

Impresión

Cuando por fin lo tengamos todo listo, vamos a proceder con la impresión. Hay una restricción que tenemos que saber y de la cual no siempre se nos informa por lo que presta atención: la impresión se debe de hacer utilizando una impresora láser (es decir, que las tradicionales de tinta no nos van a funcionar). También funcionan las fotocopias.

Tenemos que utilizar un papel de calidad, siendo el fotográfico el que mejor relación entre calidad y precio tiene. También existen otros tipos de papeles que pueden funcionar mejor o peor (esto dependerá del tipo de acabado que tenga) pero, si no te quieres complicar la vida, elige papel fotográfico.

Cuando tengamos la impresión lista, vamos a preparar nuestro pcb virgen particular; es por ello, por lo que habrá que tener mucho cuidado cuando lo vayamos a cortar. La mejor idea es cortar a medida, para ellos necesitamos una fabrica pcb que nos brinde este servicio.

Y es que tenemos muchas opciones para cortarlo, pero las más recomendadas son utilizar un cutter que tenga una hoja gruesa (y asegurarnos de que esté bien afilado) o bien un formón.

Limpieza

Cuando tengamos el corte listo, nos encargaremos de proceder con la limpieza para eliminar cualquier residuo que pudiera llegar a afectar al buen funcionamiento de los circuitos impresos.

Empezaremos utilizando una lija fina al agua, aunque una virgulilla de olla también nos puede valer.

Para lavar la placa no nos tenemos que complicar demasiado: con un poco de jabón conseguiremos eliminar la mayor parte de la suciedad (evita utilizar cualquier producto tóxico agresivo porque podrías llegar a afectar a su estructura).

Aunque llegados a este punto ya tendríamos la placa lista, podemos finalizar añadiendo un poco de alcohol isotrópico o bien acetona.

Corte

El siguiente paso consistirá en cortarla, asegurándonos de dejar unos milímetros de margen para que no se nos quede demasiado justa.

Fijación

Usaremos cinta para que el papel se fije con la placa (nos puede valer la misma que usaríamos a la hora de proteger ciertas partes de la pared en el momento en el que estamos pintando).

Encendemos la plancha y la colocamos en el modo que nos permita la máxima temperatura posible. Antes de empezar a planchar deberíamos colocar un papel en el fotográfico y empezar.

Hay que planchar de manera uniforme por cada lado durante un tiempo aproximado de 10 minutos; hay que hacer una presión ni demasiado intensa, ni demasiado leve.

Pasos finales

Sumergimos el resultado una hora en agua fría; pasado ese tiempo retiramos el papel con cuidado, agregamos ácido de quemar circuitos en un recipiente y añadimos el circuito durante unos 15 minutos.

Una vez que salga, lavamos con agua y añadimos un poco de bicarbonato de sodio.

Comprobamos la continuidad y ya lo deberíamos tener.

Pero si no te quieres complicar demasiado…

El problema de este proceso es que conllevará un cierto tiempo para poder llevarlo a cabo, y una serie de conocimientos ya que, si no hacemos bien un paso, arruinaremos todo el experimento.

Es por esta razón, por lo que hoy en día podemos conseguir un prototipo rápido y económico (impresión de pocas unidades), con empresas especializadas que se encargan de ello. Un buen ejemplo es la de la página web 2cisa.com, la cual cuenta con una larga experiencia en el mercado.

Es la mejor manera de hacernos con un circuito impreso por mucho menos de lo que nos podamos llegar a pensar.

Sobre el Autor : Andrés Granollers

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